La presencia de mascotas en una Comunidad de Propietarios genera a veces algún roce con otros vecinos, debido a los ruidos, olores, o a su sola presencia en zonas comunes.

Partamos de la idea de que un animal de compañía no es en sí mismo un problema para los vecinos, lo será, en todo caso, la actitud poco respetuosa del dueño o la mala conducta a la que acostumbre a su mascota

La Ley de Propiedad Horizontal recoge todo lo concierne a las viviendas y a las Comunidades de Propietarios, no prohibiendo la tenencia de animales domésticos en domicilios particulares, aunque si permite a los Ayuntamientos limitar el número de mascotas que puedan tenerse en casa.

En cuanto a los Estatutos de la Comunidad si pueden recoger la Prohibición expresa de tenencia de animales en el Edificio, sin embargo, es posible impugnar esta norma interna, de hecho existe Jurisprudencia al respecto, donde priman los derechos individuales del propietario “dueño de la mascota” en relación a los comunitarios.

Cuando en una Comunidad de Propietarios se incumplen las normas de convivencia en cuanto a mascotas se refiere, como por ejemplo sacar a su perro sin correa, no recoger los excrementos o dejar abandonado al animal y que este ladrase durante todo el día o la noche, el Presidente de la Comunidad deberá notificar de forma fehaciente al propietario de la mascota, para que adopte otra forma de conducta, modifique sus costumbres con su mascota y respete las normas de convivencia en la Comunidad.

En las viviendas donde sus propietarios tengan más de cuatro mascotas, se dará aviso al Ayuntamiento o a la Junta de Distrito que corresponda, formulando una comunicación escrita mediante instancia, y tras la inspección de los técnicos municipales en el domicilio, asegurándose de que cumplen con todas las condiciones higiénico-sanitarias imprescindibles, declarara la vivienda como “núcleo zoológico”.